Para hacer
este disco, que ha significado para mí como un milagro en Nueva York,
hemos elegido doce grandes boleros que parecen formar una sola canción.
Cuatro estaciones, doce meses, doce compases como en el blues y la soleá,
doce horas de las manillas del reloj del Romance”, escribe Martirio en las
notas de su nuevo álbum Primavera en Nueva York. Es el regreso de un
artista clave desde su aparición en solitario hace 20 años con Estoy mala.